lunes, 4 de febrero de 2008

Erecciones generales



Se acercan las elecciones por el gobierno de España. Desde hace ya varios meses es bastante obvio en todos los medios de comunicación. No informan, promueven personas a través de la subjetivación de los datos. Resulta un poco incómodo para el que busca la noticia. Es difícil interpretar los datos porque ahora no son datos, son sólo números de dominó. Cada uno los ve o los quiere mover para que estén de su lado.

Entre tanto esfuerzo por movilizar opinión, observo como ha evolucionado mi sentido de observación político. Es un buen momento para hacer balance y ver qué caminos recorre cada uno en este momento. Jez y Siggi, un par de amigos extranjeros, se sorprenden al ver como aquí el voto es público y hay que tomar las papeletas a la vista de todo el mundo, las cabinas son sólo una opción. Según dicen, es sorprendente que un padre vaya a votar con la familia y condicione el voto de sus familiares.

Creo que las ideas políticas de los padres son muy influyentes en la mayoría de los hijos que no quieren contrariar a sus padres por otros motivos. Estas influencias marcan una raíz en el análisis político. Tras esto, cada uno comienza su camino y descubre donde se siente más agusto. En España este segundo camino es caminado, por desgracia, por pocas personas. Me encuentro con gente aferrada a una opción política sin ninguna gana de cuestionar las acciones o propuestas concretas de estas tendencias. De la papitis profunda que reina en este país se abren las sendas de las dos Españas. El machismo reinante que amenaza la familia hace que el acto de poner en duda las ideas paternas sea motivo de alta traición y desacredite por rebelde a cualquier crítico.

Hay dos tendencias claras. Aquí y en la China Popular, como dice Carot. Estas dos tendencias son presentadas en todas las partidas. Una puede venir de la raíz y otra de la experiencia propia. Abrir la mirada al análisis de los dos contrincantes siendo uno el que juzga se llama jugar y es de lo que trata cualquier embate. Jugar a tomarselo en serio pero sabiendo que no es más que eso, una lucha por sistema, una eterna discusión. El debate de la "gente experta" que aparece en televisión no es más que retórica. Empaque, buena planta y eficiencia en la ocurrencia vocal es lo que parece tener una opinión política definida. Nada de ser imparcial se pide. La gente en su mayoría no pide un periódico imparcial, ni mucho menos. La opinión está marcada y se debe demostrar con ingenio. Este ingenio es la clave de la batalla política. El ingenio se justifica fácilmente. Si en el discurso de Zapatero o de Rajoy se vé alguien representado con orgullo es de verdad una persona soñadora la que escucha. No es precisamente eso lo que nos ofrecen esta vez los líderes políticos. Tampoco hechos encomiables. Aún así yo tengo mi particularidad actual que voy a hacer real a través de mi voto, representándome a mi y a nadie más. Mi voto es importante porque me define aunque todo lo que mueva sea un juego. Ojalá pudiera yo tomarme la vida así, entendiendo la partida.

¿Quien va a esta mano?

7 comentarios:

rafael dijo...

enhorabuena por tu programa, Carlos. Llamo para decirte que he descubierto que en la carrera de cuádrigas de Ben hur se ve un coche del siglo xx, concretamente un cuatro latas, en una de las curvas del circo romano. Gracias.
Sito

rafael dijo...

Ahoraenserio.
Me ha gustado mucho tu post y creo que tienes toda la razón. Yo reconozco ser una de esas personas que tan bien describes como que siguen la ideología parental. (Qué culpa tengo yo de que sean sociatas?jeje). Aunque siempre hay matices sobre todo por la diferencia generaciona, supongo. No niego que se puede encuentrar un cierto sosiego al percibir una mirada de aprobación paterna tras un comentario político. A veces pienso que no tengo tanta legitimidad al defender mis ideas porque no he sido suficientemente rebelde para disentir de mis padres en lo político y, por tanto, no he realizadoo ese proceso de descubrimiento individual de la política. Pero otras veces soy un poco más condescendiente y pienso que mis ideas, por mucho que las haya "heredado" no dejan de ser mías.
También quiero alegar, señoría, que aún me emociona un poco la política. Porque creo que aún hay margen de maniobra y porque creo que una persona al frente de un Gobierno seguro que hace cosas distintas a las que haría otra persona.
sito

Ángel dijo...

Yo voy a esta mano y pido, sólo, que no me jodan. Y si no es mucho pedir, que tampoco me tomen por gilipollas.

En cuanto a las siglas que concurren a los comicios -frase de contertulio donde las haya-, me tengo por un tipo bastante crítico, capaz de concrepar y discrepar con todos.

Empero, procuro valorarlos por las grandes ideas antes que por los pequeños detalles. Lo más saludable es dejar de escucharlos seis meses antes de las elecciones y juzgar lo que han hecho hasta ahí.

Yo, al contrario que Sito he perdido la esperanza y la confianza en los políticos. De los que puedo hablar, tanto Aznar como Zapatero me han decepcionado en cosas que considero imperdonables.

Y los chicos de la prensa, si sabes de qué pie cojea cada uno ya habrán pasado el primer filtro. Otra cosa es lo que unos y otros consideren noticia y decidan incluir. Ahí, ay, el juicio se queda cojo.

Viernes dijo...

Veo que se ha anticipado la jornada de reflexión...
Pues, reflexionando, reflexionando, desde los 22 añitos tuve que leerme a Nitzche, Plantón, Aristóteles, Marías, Sabater, Comte, etc etc, hasta llegar a mi gurú personal Antonio Escohotado, para formarme una opinión sobre la política y la vida, que me pertenezca tanto como mis propias cagadas... y entonces vi la luz, me convertí en ácrata... y desde entonces, mi vida es un desastre pero tengo claro el lugar que ocupa el poder y el lugar que ocupan los individuos libres. En fin, una desgracia, si lo sé mejor no haberme puesto a pensar, y aber comprado la ideología de papá...
Cuidaté campeón.

Juambo dijo...

Sitómetro! Qué cerquita estás con estos métodos tan protónicos. No olvido las copas que me diste sin preguntar nada en tu kelforr tegucigolpista. Creo que pueden ser muy bien tuyas las opciones por distintos motivos. La rebeldía me llega ahora y no puedo evitarla, es para sobrevivir. Ya te cuento. Dale un beso a tu enorme prole salada.

Angel,vosotros los periodistas sois los más juguetones. Lo importante es la expresión aún recurriendo a la memoria del auditorio para ser reconocido. Hablar bien para no ser escuchado mal. ¿Indagas con alguna duda encima o las has tirado todas por el retrete de la música folk?

Viernes, aunque luchemos por negarlo algo te queda de la matriz y de la raíz. Sácale partido que seguro que algo tiene. Eso me digo.

Abrazos a todos

santipita dijo...

¡Ácrata, que eres un ácrata! aullaba mi padre cuando hablábamos de política. Pero en el fondo creo que pensaba " A este cabrón no se la pegan tan fácil..."

Ya quisiera poder seguir discutiendo con él y seguir honrando el lema familiar "Clama usque ad rationem habeas". Pero desgraciadamente, a uno por que pasó a mejor vida, y al otro por inconsciente y chulo, nos queda muy lejos la política nacional. Y dicho esto no me queda otra que bostezar.

tosser dijo...

a gusto son dos palabras