domingo, 23 de marzo de 2008

Santificarás las fiestas

¡Alabado sea Dios! La Pascua religiosa nos ha traído otras vacaciones. Volviendo en avión de las mismas me ofrece una linda azafata el Herald Tribune. Es éste un periódico de esos grandes en los que hay que hacer un planteamiento previo sobre su estructura para no acabar con la hoja de economía detrás de la de citas y antes de la del tiempo. Para los lectores de los periódicos españoles puede resultar complejo. Sin embargo, la forma en la que escribe sus artículos es mucho más clara que la de El País, el ABC o El Mundo. Como el periodista no suele estar especializado en el tema del que trata, al igual que el lector, hacen para cada tema una buena introducción que sitúa la acción mucha más próxima. Sea mi impresión personal de la primera vez que lo leo o sea porque es extranjero y no lo aprecio pero creo que la introducción es algo en lo que intentan ser bastante imparciales, no así el análisis. En los diarios españoles no se le puede hacer pensar al lector en ningún momento que no es un experto en lo que se habla, no se le toque el orgullo, no. Esto ocurre como consecuencia de que los periodistas son también expertos en todas las materias tratadas. Vale.



Un artículo me llama la atención. Por lo visto hay un político holandés que se llama Geert Wilders, el cual sobresale con su aspecto y con sus palabras. No pasa desapercibido y toca los cojones. Tiene un pelo teñido de rubio platino y no ha parado de gritar a los cuatro vientos que los fundamentalistas árabes son algo que hay que combatir desde los países democráticos. Grita tanto que ha tenido que dejar la vida política y ocultarse obligado por las fuerzas de seguridad de holanda ante las amenazas recibidas por los mismos de siempre. Para acabar de arreglarlo, recientemente ha realizado una película muy crítica con el tema que, por lo visto, no la quiere proyectar ni el tato. Tiene muchas críticas por su extremismo y por las consecuencias que sus palabras pueden tener para los holandeses fuera y dentro de sus fronteras. Tiene también apoyo entre el electorado. Ignoro sus otros planteamientos políticos.

Seguramente este hombre se haya extralimitado en sus declaraciones contra Mahoma y contra el Islam porque desde mi punto de vista la religión es consecuencia de sentimientos positivos y profundos del pueblo y como tal atacarlos puede ofender a quien tiene su fe como motor de vida. Ahora bien, estoy totalmente de acuerdo en su defensa de los valores democráticos contra aquellos que pretenden romperlo en lid de sus propios intereses. Es un escándalo el avance del fundamentalismo árabe que amenaza con los ojos tapados y a través de Internet. Es indignante que en pleno siglo XXI se retroceda hasta la edad media para las mujeres y para la gente que busca tener una educación o un entorno medianamente estable.



Aparte, vamos con la batalla contra el terror alternativa. ¡No vale invadir con tanques joder! No sea idiota señor Bush o mejor no sea listo. No vale así aunque dé votos y barriles. Publiquemos los abusos. Luchemos con la palabra por mantener lo que ha costado tantas vidas y tantos años en Europa: la democracia y la educación.

La mayor parte del Magreb es un descampado político. Es como un Tarancón gigante, el reino de Albacete de la democracia. La mitad de la población activa, las mujeres, no aporta fuerza productiva a las economías de esos países. Entre los gobernantes y los sistemas que dejaron nuestros gobiernos del colonialismo y los listos religiosos por los que controlan al pueblo uno se responde a lo que muchos se preguntan. ¿Cómo un pueblo que llegó a la península ibérica conociendo las tres dimensiones de representación gráfica y matemática cuando Europa lo conoció en el Renacimiento y que tenía una organización mucho más válida que la que en el siglo VIII tenían los ibéricos, ha podido quedarse estancado en el nivel de evolución?

La religión, amigos, déjenla para lo bueno. Alá se lo agradecerá.

domingo, 16 de marzo de 2008

LA CURA de la locura



El otro día estuve en el concierto que el grupo The Cure ofreció en Madrid. En el Palacio de los Deportes de Goya se congregaron miles y miles de personas, las cuales pululaban en los aledaños del palacio ya horas antes. Me encontré con cueros-telón hasta los tobillos, tacones metálicos tipo plataforma petrolífera exagerados, pinturas negras desoladoras en los rostros. Hay gente que grita al mundo una incomprensión apabullante. Quizás sólo piden singularidad. Me tomé un litro con mi amigo Sigi en la estatua de Dalí como paso previo al portal de las emociones que suele ser un concierto así. Abrimos de esta forma el cerrojo masculino. Bebimos entre la multitud de gente allí reunida mientras íbamos desengrasando las bisagras de nuestras profundidades. El frío de afuera, sin embargo, pudo con cualquier otro pulso y tuvimos que entrar en el estadio.

¡Qué bien lo han dejado, joder! Uno mea sin muchas colas y en lugares limpios. Uno bebe cerveza fría de la joroba ergonómica de jóvenes empleados de Mahou, los cuales son situados y movidos estratégicamente. Uno oye bien la música y ve bien el escenario siempre y cuando esté relativamente cerca porque es un estadio muy grande, eso sí. El aire exterior entra al recinto a través de modernas máquinas que lo facilitan. De esta forma, la sensación de interior desaparece y los antiguos humos y olores malignos dan ahora paso a un ambiente que podría estar próximo al hibernado aire libre. Además, la españolada de dejar pasar a la gente si hay butacas libres y nadie las reclama le hacen a uno amar mucho el sindiós característico y agradecer no haber gastado más de lo mínimo. Teníamos entradas del cuarto piso y nos sentamos en la primera fila de tribuna. ¿Durará mucho todo este rollo galáctico?

Robert Smith y sus chicos dieron un ejemplo de profesionalidad: buena música, buen sonido y tres horas a tope a los 49 años. Todo un crack. Un hombre que siempre ha parecido infantil por su aspecto enigmático y loco resulta ser un chico muy maduro que trabaja duro y con dedicación. Así lleva lo que lleva encima. Del concierto me gustó también darme cuenta de que todas las canciones son de amor. Podría decirse que han acertado con el nombre del grupo. El amor es la cura para la locura.

Es posible tener una voluntad firme de amar. Aún con nuestras malas experiencias del pasado, somos máquinas de amar y somos muy capaces. El amor, con sus muchas acepciones, es la única salida. Conocer, salir de uno mismo.

¿Es posible vivir sin amor? Déjenme que les responda a ello: No, sólo se sobrevive a duras penas. En el filo de la dignidad.

domingo, 9 de marzo de 2008

¡Qué risa tia Felisa!


Las chicas sonríen mucho más que los chicos. Esto es sobre todo más notorio según nos vamos haciendo mayores. Los hombres mayores sonríen con cuentagotas. Nos encontramos en una época en la que los sexos se miran con más respeto y tienden a igualarse en derechos y privilegios. Es por ello un buen momento para fijarse en las cosas que les funcionan a las chicas para apropiárnoslas. No todas las cosas, aclaro, apropiarse de las tetas para tocarlas fácilmente no sería una solución cómoda porque generaría algún que otro comentario inoportuno y además ocupan espacio. Además, tenemos otros miembros interesantes también, tremendamente útiles.

Pero sí puedo elegir la sonrisa porque es algo que quiero tomar de las costumbres del otro sexo. Veo que les funciona. Hay también hombres que dan muestra del buen resultado de la sonrisa. Tengo un amigo, Santi, que casi durante el setenta por ciento del tiempo sonríe y le va bien, de fenómenos. Me consta que no es camelo. Cuando está jodido lo dice. Mientras no.

Al final, sonreír es querer gustar, ni menos ni más. No es de tontos, es algo inteligente. Es una elección, una postura. Aquellos que piensen que es algo artificial o que hacerlo sin “tener ganas” puede ser falso, les diré que creo que nada producido por nosotros es artificial. De igual modo que la cara de duro, de mala hostia, de víctima o de inocente. Es igual de auténtico. Puede resultar que la sonrisa es un estado perfecto para la situación de stand-by, la situación de “no tengo entre manos ninguna putada importante que me haga estar jodido”. Elijo la sonrisa cuando pueda.

Dicen que la sonrisa ejercita muchos músculos de la cara. A lo mejor te estás haciendo un mini-maratón si te partes de risa. Y todo ello sin salir de casa ni llevar pantalones de atletismo tan ridículos. Es un ejercicio tipo Gym-body-8, los famosos electrodos de la tele que mediante una pequeña corriente eléctrica (la cual produce ciertos impulsos eléctricos en los músculos), se consigue adelgazar mientras uno se toma una pizza y un helado de vainilla viendo la tele.

En los EEUU también la frecuentan. Es contradictorio. Un país que lanza más misiles por el mundo que tuneladoras por el subsuelo madrileño Gallardón, es también un país que sonríe al desconocido. Así uno se siente bienvenido. ¿Son amables o inteligentes?.

También mis halagos a la sinceridad del que se siente jodido y no quiere sonreír. Es para mí muy bonito mostrar lo que se tiene. El más tonto del planeta es aquel que está jodido y sonríe a todo el mundo. Ay, no, perdón, ése es el segundo más tonto. El primero es el que se siente bien y le pone cara de perro al mundo entero.

martes, 4 de marzo de 2008

Nochevieja 1993

Hoy no tengo muchas fuerzas para escribir y mañana salgo a las 7 en avión a Valencia. Para alegrarme la noche, he visto el vídeo este que os adjunto y me he partido la caja. Se trata de un par de números de faemino y cansado en el año 1993. En ese año y milagrosamente, les dieron un programa entero de nochevieja. De unas cuantas horas con números como estos. Lo raro es que lo vio muy poca gente. Mantuvieron el tipo. Ahora Carlos Faemino creo que no trabaja más de una hora a la semana. “Es un genio” reconoce frecuentemente su socio Javier Cansado.

martes, 26 de febrero de 2008

Fumar: Memoria de soluciones fallidas

Hace ahora dos años que dejé de fumar. Leí un libro que me regaló mi madre un año antes: "Dejar de fumar es fácil si sabes como", de Allen Carr. Por aquel entonces trabajaba con un inglés bastate cabrón que se llamaba Ray Carr y cogí el libro al principio con un poco de tirria. También era el primer libro de autoayuda que leía. Un hombre autosuficiente como yo, por Dios. El caso es que el libro poco a poco me fue gustando. Insistía como una especie de disco rayado en los inexistentes beneficios que nos deparaba el tabaco, en las mentiras que nos habían vendido sobre su dudoso estilo y en los muchos perjuicios psicológicos, físicos y económicos que causaba. Era demoledor por lo repetitivo. Con este libro y con la ayuda de absolutamente todo mi entorno apoyándome no me resultó nada dificil dejarlo. Recuerdo como mi abuela y algún amigo alagaban la fuerza de voluntad. En ese momento, de veras, no fue tan dificil.

Durante este tiempo no he fumado ningún cigarrillo. Le he dado alguna calada a elementos auxiliares cuando he podido. Esos elementos auxiliares han sido puros, porros y puritos. No era alarmante porque en mi esquema mental no constituían tabaco en sí. Así de sencillo. Era curioso que al principio, durante los primeros meses, al dar alguna de esas caladas y acostarme, soñaba con que volvía a fumar decididamente y me sentía muy triste por no haberlo logrado. La sensación en el sueño era muy real. Tanto que al despertar y darme cuenta de que se trataba de un sueño sentía una alegría tremenda.

Ninguno de esos elementos auxiliares me sienta bien. Los puros y puritos tienen para mí un sabor de mierda. Los porros generalmente me aislan e impiden mi comunicación. Algo por lo que lucho cuerpo a cuerpo cada día. Ahora, pasados dos años en los que ya no tengo que demostrar nada a nadie, en el momento en el que teóricamente no tengo adicción a la nicotina es cuando más fuerte me resulta la tentación de coger un cigarrillo y fumarlo. Especialmente por la noche. No porque tenga incorporado a mi rutina fumar con copas, no. Es porque hay un programa que alguien hizo en ms.dos en mi cerebro y en el cual se leía;

C:\Ansiedad_solver
C:\Ansiedad solver>RUN Tabaco.exe

El tabaco como mecanismo falso pero realmente insertado en la mente. El tabaco como solución a algo intrínseco al ser humano. El jodío tabaco como llave para la ansiedad. Cuando dicen que los humanos somos muy inteligentes porque sabemos hablar y no nos cagamos encima me pregunto si de verdad se analiza lo profundamente borrica que es nuestra naturaleza. Fumar no me sienta bien pero por alguna extraña razón me apetece fumar cuando veo a alguien y siento nerviosismo. Robot total.

Lo positivo que saco de esto es salir del caso en concreto y abrir el zoom. Hay más cosas que me joden y hago mecánicamente. Hay muchas cosas que puedo desprogramar. Con esfuerzo, sí, pero con recompensa. También hay otras a las que dedico mi más sonada alabanza de resignación. Descubrir debilidades es una parte de este blog. No sólo para detenerlas sino para, como dice mi gurú Amparo, darles carta de naturaleza.

lunes, 18 de febrero de 2008

Esqui-mal


He visitado el pirineo aragonés este fin de semana. El objetivo del viaje era esquiar sábado y domingo en la estación de Formigal. Como compañeros de carretera unos amigos y muchos cacharros del equipamiento indispensable para practicar este deporte: botas lunares, largos esquies, abalorios contra el frio y un sinfin de complementos. Cuando me visto para entrar en pistas la imagen que me llega es la de los astronautas justo antes de entrar en la nave espacial con cara de gilipollas mientras caminan. También me invoca la de los caballeros andantes que marchaban a la batalla a meter mandobles y a jugarse la vida.

Siendo tan aparatoso y haciendo tanto frío como hace allí arriba, uno se pregunta por qué despierta tantas pasiones el famoso esquí. Se realiza impepinablemente en un entorno bello como lo es cualquier grupo de montañas enormes llenas de nieve. Esto gusta mucho pero no es suficiente porque la montaña está ahí aunque no deslices sobre la nieve y porque también parece un puñetero parque temático el invento de los remontes industriales y baretos cutres tipo Moncloaca. Además, me ha dicho mi primo que la foto de arriba no es ya real en España porque desde hace varios inviernos cada vez hay más calvas, y no precisamente alopécicas, en las pistas.
El punto de interés principal para mí es el riesgo que entraña ir a tanta pastillas montaña abajo con tan solo unos primitivos patines y tu juego de pesos corporales. El desafío de usar una técnica que cualquiera con bolsillo (gordos y delgados, jóvenes y viejos, pijos y tuneros) puede usar para poner en juego el equilibrio es interesante.

Uno siente que, como pasa a menudo de cerca, puede partirse una pierna o salir de pista y darse una buena galleta. Uno sabe de buena mano que la caída está ahí impérterrita a tus fallos y despistes. Pues bien, el saberse capaz de controlar esa situación, deslizarse a tanta velocidad sabiendo lo que puede suceder es lo que llama a la gente a las pistas. Ese sentido heroico y antígua causa común de salir con la armadura a dar palos a los bandarras que molestaban siquiera el honor de tu señor de turno. Modestamente, claro, que ya hay tele hasta en la China popular y entonces sabemos que el señor también orina y defeca.

Esto es lo que nos hace gastarnos tanta pastita fresca en la "auténtica gente de campo", esos inteligentísimos hombres y mujeres tan relajados y hospitalarios que nos acojen en sus humildes moradas. Lease casoplones, 4x4 de luxe y humores de perro como señal no única pero sí frecuente. Normal, la verdad. Es verdad que hay otras cosas complementarias y añadidas que aporta el campo cualquiera como es comer con hambre, dormir con sueño y beber con sed. Eso nos falta aunque parezca mentira que lo podamos añorar. Ay Mr. Gates, nos falta y no lo tiene windows ni con el service paquete rs.4,2.

PS. Hoy en la tele han puesto Rambo algo, creo que 3. Me he descojonado. Los muhaideen eran soldados santos que luchaban con su vida contra los rusos porque les habían quitado la tierra. Los tios eran bastante simpáticos y Rambo era una especie de consultor externo bondadoso que tenía mala leche cuando había que tenerla. A mí Stallone me cae bien porque inteligentemente no va de buen actor y porque no se mete en política confundiendo sus filmes. Aún así diré que esa consultoría externa americana le ha salido cara a medio planeta. Señores de la guerra, muéranse todos por favor.

martes, 12 de febrero de 2008

Entrar

El sábado por la tarde marché al cine con mi amigo Fabrizio. La gente no alcohólica es peor aún que los borrachos. La sesión de las ocho estaba a reventar, había mucha gente muy despierta. La expectación llegaba de la mano de la película que los hermanos Cohen estrenaban el pasado fin de semana con un Bardem galordonado internacionalmente.

Los cines Ideal guardan un ambiente curioso en su interior. En la cola de las palomitas me quedé muy sorprendido al presenciar una escena que puede ser de lo más corriente por las calles de cualquier ciudad. Justo detrás de nosotros, en la fila, se encontraba una chica joven de raza negra que además de vestir de forma muy moderna y tener una figura prodigiosa, al apartarse el brillante cabello que ocultaba su cara, aparecía una especia de sol de mediodia, una luz de astral que hacía al mortal caminante temer que los presagios se cumplieran e imaginar que allí mismo cayera el cielo sobre nuestras cabezas. Su belleza era mucho más interesante que cualquier película. Un señor mayor, de unos cincuenta años, con un bigote ligeramente cercano al de Miguel de la Cuadra Salcedo, situado detrás suyo en la cola, con toda la naturalidad del mundo comenzó el siguiente diálogo:

- ¿Qué película vas a ver?

(Silencio de la chica)

- ¿Vas a ver alguna película aquí?

(Aquí es cuando el Excel te da un error porque has puesto en la fórmula la casilla donde estás escribiendo)

- No, te preguntaba que qué película vas a ver. No te preocupes, yo ya he sacado mi entrada y no voy a cambiarme de sala aunque vayas a ver una película diferente a la mía.

- Déjeme en paz. No sé que le pasa a usted.

(En perfecto castellano. Respuesta contundente. Creo que o se sentía acorralada o está acostumbrada a estas lides)

- Lo que ocurre, guapa, es que los hombres normalmente decimos cosas graciosas a las chicas guapas, porqué tú eres una guapa, ¿Sabes?. La vida es así.

(Silencio masticable tipo chicle para dejar de fumar)

- ¿Estás sola?

- No, estoy con mi novio que está allí (señalando al fondo de la estancia) y va a venir ahora.

(Pausa masculina mínima y luego...)

- Me imagino que tu novio será un hombre simpático, ¿no? Sobre todo con un hombre mayor, con bigote.

ESPANTADA DEL BIGOTES.

Aluciné. Luego me dí cuenta de que a las chicas guapas les entran bastantes hombres por la calle. Es algo que los hombres no tenemos en cuenta pero sucede. Me lo ha contado alguna guapísima.A veces es divertido. Sobre todo si no es a tu chica o si tu chica tiene empaque.

"Entrar" a chicas es un desafío masculino habitual y también una necesidad. Es ahogador cuando el miedo al rechazo se siente. Es muy divertido cuando juegas, te interesa la otra persona y tienes verdaderamente ganas de adentrarte en el espeso bosque de la otra persona. No siendo por supuesto un proceso unilateral, a lo mejor, lograr follar consiste en eso, en tener verdaderas ganas y en personalizar la voluntad. Entonces tus facultades son óptimas. Si lo hacemos robóticamente te puedes encontrar con un telón de acero como se encontró el bigotes.