
Vamos a europeizarnos a hostias, estará pensando Gallardón. O no, a lo mejor está pensando que el derroche y el endeudamiento inconsciente que practica lo tenemos que compartir todos los madrileños. Estoy realmente cabreado y antes de utilizar la rebelión civil de algún amigo mío, voy a intentar acallar la guerra mofándome de los agentes de movilidad que son los últimos monos de este desconcierto. Son gente informe y uniformada que cree poseer la autoridad. Son fantoches chandaleros que tienen mucho peligro. Antes de cagarme en Madrid por culpa de régimen de terror impuesto en las aceras, voy a describir brevemente un par de episodios con estos fosforitos amagos de guardia urbano, chavales medio maderos que contentan la conciencia olvidada de sus padres:
El primer episodio aconteció en la plaza de Colón, a cosa así de las diez de un día entre semana cualquiera de invierno. Toda la castellana estaba parada y el agente de movilidad del semáforo dirección sur se negaba a dejar pasar a nadie aún cuando el semáforo estaba verde. Como el tiempo pasaba la gente de las filas lejanas empezó a pitar. El agente miraba a los coches y se dirigía a ellos enfervorecidamente. Los afortunados moteros de la primera fila pudimos escuchar las sandeces que decía:
- Pitad, pitad. Vais a joderos un disco más por haber pitado tanto.
- PIIIIIII PIIIIIII
- No me importa que pitéis -repetía- os váis a quedar otro turnito más.
- PIIIIIIIIIIIIII
- ¿Más pitadas? Más turnitos.
En sus ojos había cierto color encendido. El gilipollas se había tomado el atasco a lo personal. En esto un motero más despierto le propuso que dejara pasar a las motos. El agente chalado no oyó esto sino cualquier otra cosa y le respondió:
- Estos que pitan son los que causan que os quedéis parados otroooo turnito más.
- Ah, estos, estos son gilipollas, ni caso hombre. El inteligente motero le apuntó.
- Te has echado el rollo. Por eso que has dicho vais a pasar en el siguiente sólo las motos.
En el siguiente semáforo nos dejó pasar a las motos y yo me iba partiendo la polla de tan sonada voladura.

Bueno, tras esta descarga, para compensar o recuperar la conciencia de cura que me ha impuesto la infancia diré que ojala pronto el manzanares tenga rivera y pueda usarla gracias al faraón. También entenderé el estrés del agente y me diré que cobran muy poco para la poca formación que reciben y la tarea de mierda que pueden tener encomendada. Pero, por favor, bajen las multas o que las paguen sólo los constructores.







